Advierten por el deterioro de los humedales y su impacto ambiental en Entre Ríos


AMBIENTE
Martes, 7 de Abril de 2026

Desde la Dirección de Áreas Naturales Protegidas de Entre Ríos remarcan la importancia ambiental de estos ecosistemas y alertan sobre el impacto del avance urbano, la contaminación y el mal manejo.

Advierten por el deterioro de los humedales y su impacto ambiental en Entre Ríos

Los humedales atraviesan un escenario de creciente presión en Entre Ríos, en un contexto marcado por el avance de la urbanización, la contaminación y la alteración de sus dinámicas naturales. Especialistas advierten que, durante años, estos ecosistemas fueron relegados y hoy enfrentan múltiples amenazas.

Estos ambientes se caracterizan por su dinámica cambiante: son territorios que, en distintos momentos del año, pueden estar cubiertos por agua o permanecer secos. Esta condición los convierte en espacios intermedios, con características propias que los diferencian tanto de los ecosistemas acuáticos como de los terrestres.

Su función ambiental resulta clave, especialmente frente a eventos climáticos. Los humedales actúan como reguladores naturales del agua, absorbiendo excedentes durante crecidas y evitando inundaciones en zonas más bajas, además de sostener una gran biodiversidad.

Sin embargo, el crecimiento de las ciudades y el avance sobre áreas ribereñas y costeras generan un fuerte impacto. Entre las principales consecuencias se destacan la fragmentación de los corredores naturales, lo que afecta el desplazamiento de especies como peces, aves y otros animales, y altera el equilibrio ecológico.

A esto se suman otras problemáticas como la industrialización, la contaminación y los incendios, factores que profundizan el deterioro de estos ecosistemas y evidencian deficiencias en su manejo y conservación.

Si bien históricamente los humedales fueron considerados espacios marginales, en los últimos años se registraron avances en materia de protección. Actualmente, cerca de un millón y medio de hectáreas en la provincia se encuentran bajo algún tipo de resguardo como áreas protegidas, aunque especialistas coinciden en que aún queda un largo camino por recorrer.

Uno de los aspectos centrales para su preservación es el respeto por el ciclo natural del agua. La alteración de los flujos hídricos modifica profundamente el ecosistema, transformándolo en un ambiente distinto y provocando la pérdida de biodiversidad.

En ese sentido, se destaca la necesidad de conservar los ingresos y egresos de agua como condición fundamental para mantener la identidad y el funcionamiento de los humedales.

Al mismo tiempo, se plantea que el desarrollo sostenible es posible si se logra un equilibrio entre conservación y actividad humana. El turismo aparece como una herramienta clave para generar conciencia y valorización social, mientras que ciertas prácticas productivas, como la ganadería bien gestionada, pueden contribuir al mantenimiento de estos ambientes.

Finalmente, se remarca que el agua es un recurso estratégico y que su circulación natural no debe ser interrumpida, en un contexto donde la concientización social resulta fundamental para garantizar la preservación de estos ecosistemas a largo plazo.